Un poco de historia

¡El azúcar que producimos mantiene la tradición, ya que el primer azúcar del que tenemos noticia se hacía a partir de la caña de azúcar!



Um pouco de históriaUm pouco de história No se sabe con seguridad cuál es el origen de la caña, pero los primeros registros que poseemos remiten a plantaciones de caña hechas por los aborígenes de Nueva Guinea. Pero aún no se conocían las técnicas de producción de azúcar en polvo, que sólo serían descubiertas en India en el siglo I a.C.

En el siglo VII d.C., los árabes se lanzaron a la conquista de un gran imperio y, a medida que avanzaban en sus conquistas, las plantaciones de caña de azúcar se extendían: cultivaron en Egipto, Palestina y el norte de África.

El azúcar llegó a Europa en el siglo XI con el desarrollo de las relaciones comerciales con Oriente, a través de las repúblicas italianas.
Al regresar de Oriente, los cruzados utilizaban el exótico "polvo dulce" para maravillar a las damas de sus castillos. Además de para endulzar platos, el azúcar también se usaba como medicamento, pues se reputaba que curaba todas las dolencias. Debido a su escasez era considerado un lujo de reyes.

Las cosas cambiaron gracias a los Descubrimientos. Con la introducción de la caña de azúcar en la isla de Madeira y el descubrimiento del camino marítimo a la India, los portugueses se convirtieron en los principales negociantes de azúcar. El Infante D. Henrique vio en el azúcar una fuente de financiación para sus empresas, lo que le llevó a dar prioridad a la plantación de caña en la isla de Madeira, en detrimento del trigo. La riqueza generada con el comercio del azúcar, fue una de las razones para la introducción de este cultivo en Brasil. La llegada de portugueses y españoles al continente americano transformó el azúcar en un producto clave en la economía, hasta el punto de ser calificado como "Oro Blanco", representando para la economía del siglo XVIII algo así como el petróleo para la del siglo XX.